domingo, 17 de noviembre de 2013

La militancia a partir de nuestro compañero Luis De Gregorio

Luis De Gregorio: “La militancia es una manera de vivir”


A cincuenta metros de la estación Colegiales, sobre la calle Teodoro García, se encuentra la Unidad Básica “La Villalba”, en la Comuna 13. Una UB que tiene algo mágico: de afuera da la impresión de ser muy pequeñito; pero, al entrar, el espacio se multiplica hacia el fondo, albergando carteles, volantes, banderas, que dan cuenta de la incesante actividad desplegada a lo largo de más de veinte años. 

Luís De Gregorio, de profesión abogado, forma parte del grupo de compañeras y compañeros que mantuvieron la Unidad Básica a lo largo del tiempo, y actualmente es uno de los referentes políticos del Movimiento Evita en dicha Comuna. Oriundo de Quilmes, provincia de Buenos Aires, su tío fue delegado de la emblemática fábrica cervecera y, según la leyenda familiar, uno de los organizadores del 17 de octubre de 1945; posteriormente participó en la fundación del Partido Laborista de ese gran municipio bonaerense, todo ello muchos años antes de que naciera Luís. Su padre fue concejal por el Partido Justicialista en unas elecciones en las que se ganó por mucho más de lo esperado: “esperaban que entraran 5 y entraron como 10”. Con este legado familiar, Luís comenzó a militar en la escuela secundaria, a principios de los años ´70 y en enero de 1975 se incorporó a la Juventud Peronista, con un trabajo apegado al territorio. 

Dos años después, en enero de 1977, en plena dictadura militar, Luís salió muy temprano de la casa de sus padres, con quienes vivía, para pegar “obleas” de propaganda de la organización, de camino al trabajo, y quince minutos más tarde se presentó un operativo del ejército, buscándolo. Alertado por un vecino, Luís pudo avisar a los compañeros y ya no volvería a Quilmes hasta muchos años después. Se marchó con lo puesto, “no tenía ropa, no tenía nada; los del operativo nos afanaron todo”. 

Desarraigado de su barrio, desconectado de una organización con la que ya venía teniendo cada vez más diferencias políticas, Luís comenzó su exilio interior en la Capital Federal, después de una breve estancia en casa de unos parientes “lejanísimos” en Mendoza. Durante mucho tiempo, para tener noticias y encontrarse con sus padres recurrió a la intermediación de parientes y de la que entonces era su novia, extremando todas las medidas de seguridad, pero sin ninguna garantía de que el día acabara bien. “Agradecía cada noche haber terminado el día con vida”, recuerda Luís. Tenía, entonces, 21 años. 

Cuando, en el ´83, se anunció que habría elecciones, Luís tomó contacto con diversas organizaciones y, finalmente, se sumó al Partido Intransigente (PI), como otras muchas personas que habían participado en la “Tendencia” de los años ´70. Empezó a participar en un local cercano al lugar donde vivía, y en el que coincidió con compañeros como el “Chino” Navarro, Oscar Valdovinos, entre otros. En esa misma época, retomó los estudios en Derecho. 

Las posiciones que va tomando el PI –acercamiento al duhaldismo, un internismo creciente, un proceso de pérdida de predicamento en los sectores populares- lo lleva, a principios de los ´90, junto a un grupo de compañeros y compañeras, a seguir con interés el surgimiento del entonces denominado “Grupo de los 8” y a integrarse posteriormente en el “Frente Grande”, apoyando las posiciones de Germán Abdala, “ideológicamente el más claro de ese grupo”, afirma Luís. De esa etapa es la Unidad Básica de Colegiales, que se abrió como FREPASO y al que Luís se integró un poco más tarde. Tras la fracasada experiencia de la Alianza, el grupo de compañeras y compañeros decidieron mantener la Unidad Básica, de manera autónoma, participando sin encuadre en el Frente Para la Victoria, hasta su posterior integración en el Movimiento Evita

Para Luís, la militancia “es una manera de vivir” y su propia historia da cuenta de ello. En el territorio, reflexiona: “se trata de trabajar sobre las coincidencias, es un esfuerzo pero es la única forma de hacer crecer el proyecto político que defendemos, unidades básicas y trabajo es lo que va haciendo la diferencia”.