lunes, 12 de mayo de 2008

Ser progresista hoy


por Alicia Lado

La idea o noción de progreso procede del vocabulario de la Ilustración del siglo XIX , como progreso científico-tecnológico y como conciencia del progreso que nutre la mayor parte de las elites políticas e intelectuales. Aquellos que querían un "nuevo orden" contra un "viejo orden". "Nuevo orden" entendido como sinónimo de libertad, igualdad y desarrollo científico-tecnológico. Todo evoca al "PROGRESO". Suponia un bienestar creciente y un mejoramiento en las condiciones de vida. Los pensamientos liberales y socialistas son quienes van a rivalizar por la utilización del concepto de progreso contra la reacción. Los socialistas sostendrán que el movimiento obrero sería "la Vanguardia" (así se denominó su prensa) de la tarea progresista. Hoy hablar de "progresista" es tener conciencia de los efectos y de las crisis que encierra la noción del mismo y especialmente al control de los resultados del avance del progreso.La idea encierra no sólo un concepto lineal y evolutivo sino una interpretación "dialéctica", noción de "conflicto-resolución", como necesidad de su desarollo. El progresismo en la actualidad está abierto a otros valores: igualdad, no sólo en la redistribución de la riqueza económica, sino en los recursos políticos y culturales. De allí el fuerte rol que le toca a los intelectuales destrabando la compleja trama de la desigualdad de nuestros días.