martes, 4 de septiembre de 2007

LA PARTICIPACIÓN de los VECINOS, NO es PRO

Pese a la oposición del Jefe de Gobierno electo y de su bloque de Diputados la Legislatura aprobó la convocatoria a elecciones para elegir las Juntas Comunales el próximo día 10 de agosto de 2008.

La Legislatura porteña le puso fecha a la demorada elección de autoridades de comunas, la nueva división política de la Ciudad. Será el 10 de agosto del año próximo, según establece la norma que fue aprobada. Ese día, los porteños elegiremos a las siete autoridades que estarán a cargo de cada una de las 15 comunas en las que fue dividida la Capital.

El bloque macrista se opuso a la sanción de la ley. Los Diputados Rodrigo Herrera Bravo y Jorge Enríquez fueron los voceros del futuro Jefe de Gobierno. Su pobre argumentación consistió en que la Jueza Servini de Cubría (sí, la misma de la servilleta y de Tato Bores) no confeccionó los padrones y que la convocatoria a elecciones de comunas debía realizarse con cuarenta votos.

Los cuarenta votos eran necesarios para aprobar la LEY DE COMUNAS y su reforma, y así se aprobaron las mismas. Los Diputados de Mauricio olvidan que ha sido la misma Legislatura la que estableció que la fecha de elecciones para las comunas se fijaba por Ley. La Constitución de la Ciudad es la norma que establece para qué casos son necesarias mayorías especiales y en ningún artículo prevé que la fecha de elección de las comunas sea uno de esos casos.

La Legislatura no votó un Código, ni un Régimen Electoral, sino que simplemente se fijó la fecha que la Legislatura misma se comprometió a determinar. La confección de un padrón de electores no es un obstáculo cuando resta todavía un año para la elección.

Debemos tener presente que la LEY DE COMUNAS constituye un proceso de Reforma Política y de Reforma de Administración del Estado. Ello es así, porque las Comunas son gobiernos locales barriales con funciones ejecutivas propias y otras que se llevarán adelante en forma concurrente con el Gobierno central de la Ciudad. Implican una descentralización administrativa y política de la Ciudad.

La Reforma Política era necesaria, porque los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires no están representados en sus barrios y porque no tienen capacidad de elegir respecto de quienes tienen que velar por sus intereses más directos y cercanos en su vida cotidiana. La LEY DE COMUNAS acerca la representación de los vecinos a la decisión sobre sus prioridades. Serán sus propios vecinos quienes los deberán representar.

Por otro lado, la LEY DE COMUNAS implica un proceso de Reforma del Estado, que incluye procesos –como señaláramos– de desconcentración y de reforma administrativa, con capacidad efectiva de ejercer atribuciones administrativas en el marco de las comunas, con ejecución de presupuesto y obras en el marco de su competencia o de las que le delegue el Gobierno Central.

Claro que el cumplimiento de los objetivos previstos en la LEY DE COMUNAS va a depender que quienes sean los miembros electos en la Junta Comunal y de la participación de los vecinos, sus clubes, sus asociaciones y demás organizaciones controlando, exigiendo y peticionando por los problemas del barrio.

Parece que una vez asegurado el sillón de Jefe de Gobierno, Mauricio no quiere compartir el poder del Gobierno de la Ciudad con los vecinos, más todavía cuando se aseguró casi la mitad de la futura Legislatura. Ante tanta concentración de poder, ¿por qué compartirlo con los vecinos que sean electos por sus vecinos en las comunas? Se deben haber preguntado los futuros ministros de Macri.

La próxima elección de agosto de 2008 nos presenta un desafío muy importante por delante. Implica una convocatoria a los vecinos para la participación, ya sea a través de partidos políticos en la Junta Comunal o individualmente o por medio de organizaciones o clubes vecinales en los Consejos Consultivos Comunales.

Después de las elecciones comprobamos que algunos cambian de ideas y que quienes les hablaban a los vecinos de que “Va a estar bueno Buenos Aires” ya no creen en la participación de los vecinos. No se puede, ni se debe cambiar de ideas cuando se deja de ser oposición para ser gobierno.

El resultado de las elecciones para elegir Jefe de Gobierno y Diputados de la Ciudad les ha otorgado la responsabilidad de conducir los destinos de nuestra Ciudad. También los obliga a ser coherentes y a comprometerse con hacer realidad las COMUNAS, porque será Macri quien deberá conducir el proceso de descentralización del Gobierno.

Sin embargo, Macri y su gobierno deben tener presente que les va a tocar compartir una parte de ese poder con los vecinos, que lo merecen porque hace años que vienen luchando para que se concreten las COMUNAS de Buenos Aires.

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